CAPITULO 4
Era un festivo cualquiera de esos en los cuales
tienes planteado todo lo que va a a ocurrir,
lo que vas a comer, donde ir a pasear,
lo típico en un matrimonio de 20 años
en los cuales ya empiezas la semana planeando
ese único día de disfrute personal.
Pero este iba a ser especial, esos planes tan bien
estudiados se iban al traste nada mas empezar
pues nos quedamos dormidos
con lo cual los objetivos se iban esfumando
como polvo se lleva el viento .
Al principio nos vimos perdidos pero
nos dejamos llevar sobre la marcha
haciendo cosas que no estaban anotadas
en dicha libreta plantearía .
En vez de ir a caminar ,
paseamos por un mercadillo
que hacia tiempo no lo visitábamos
con lo cual fue un agradable viaje ,
la experiencia nos empezó a gustar
eso de ir según lo marcado quedaba atrás
incluso la comida que teníamos planeada
para ese día la cambiamos comprando
un pollo asado en ese mismo lugar,
abrazados paseábamos por dichas calles
de un pueblo enigmático
mientras nos sonreíamos lascivamente
como si hubiésemos rejuvenecido
todo ese tiempo quizás perdido
por lo habitual.
Este me agarraba de la cintura dejando
posar su mano en mi trasero donde pudo
averiguar que tras aquel vestido transparente
se localizaba un bonito tanga escondido
en la raja de este, aquello lo excito
hasta el punto de pensar que seria hora
de llegar a casa.
Me metí en el baño...
Pronto aparecía el con su mástil bien erecto,
aquel plato de ducha se nos hacia pequeño
para unos cuerpos nada atléticos, pero igualmente...
empezamos a enjabonarnos todo el cuerpo
mientras el agua caía entre nuestros lascivos
besos, nos acariciábamos con aquella espuma
recorriendo todos los rincones de nuestras
figuras surcando los huecos mas recónditos
y escondidos de nuestro ser.
Delicada le enjabonaba su miembro
mas que enderezado y duro como el tronco
de un árbol milenario mientras el adentraba
dentro de mi vagina esos dedos repletos
de una espuma refrescante intentando
buscar la postura ideal para la penetración
tan deseada pero no teníamos tanta
elasticidad ni resistencia dejando
aquello a medias para terminar mas tarde,
como siempre esperando la noche..
Al sentarme en la mesa con la comida
ya preparada, me sorprendió pues
el desconcierto seguía su curso y me deleitó con una de sus famosas sangrías repleta de fruta
de temporada la que después macerada
con el elixir alcohólico nos serviría de postre.
El calor era sofocante pero nuestros cuerpos
aumentaban mas esa sensación,
comimos lentamente saboreando(nos)
del mismo modo que la comida ante nosotros,
la bebida descendía peligrosamente
entrando en nuestros cuerpos ardientes
de pasión, y la guinda final fueron aquellas
frutas maceradas que hicieron estragos en
nuestras efímeras siluetas.
Apenas llevaba mi tanga con una camiseta
de tirantes y el portaba unos boxes negros
con una camiseta a juego donde se podía
adivinar el estado de excitación solo
con levantar mi pie tímidamente y apoyarlo
en dicho lugar acariciándole suavemente
sin dejar de mirarnos.
Me levanté de aquella silla preparando
aquellos platos dispuesta a adecentar
la mesa y al empezar dicha limpieza
de la vajilla , este se acogió tras de mi
yo lo hice sabiendo su reacción,
le ponía verme en esa tesitura
apenas sin ropa y haciendo las tareas
del hogar era su fantasía erótica.
Ascendió sus manos delicadamente
desde mi vientre hasta mis pechos subiendo
aquella camiseta, redondeando
la forma de estos, pellizcando mis pezones,
mientras intentaba ignorarle.
Bajó a mi entrepierna rotando mi clítoris,
penetrando en mi húmeda vagina que
le esperaba ansioso,
me volteo y me alzo en dicha mesa
donde antes degustábamos nuestro sustento,
estábamos muy excitados y agarrándome
de la nuca arraso mis labios como un huracán,
como si el mundo se terminara en ese instante.
Hicimos el amor como nunca antes
lo habíamos sentido
encima de aquella mesa que se tambaleaba
al movimiento de aquellas embestidas
de lujuria y pasión siendo aquel nuestro
mejor día no planeado, pensando que quizás
aun quedaban esperanzas para lo nuestro....
continuara....
Comentarios
Publicar un comentario